Explosión sonora y narrativa: relatos de Jacobo Vélez

Jacobo Vélez no hace solo música. Este personaje nos dio algunas pistas sobre el nacimiento de La Mambanegra, su agrupación musical más reciente; su participación en Pacifican Power, donde figuran reconocidos músicos del pacífico colombiano; habló también sobre algunos proyectos en marcha y sobre su interés por el cine y el diseño.

Desde niño, Vélez supo apreciar la música y el arte como elementos valiosos en su vida. Muchos de los conocimientos que comprometen estas disciplinas los desarrolló empíricamente desde muy joven en Cali, y después de estudiarlos buscó una identidad sonora, un sello propio. En Cali, la ciudad que lo vio crecer, trabajó especialmente con la música pero nunca abandonó su interés por el arte y el diseño. Todas estas herramientas se cruzan en su camino con varios fines, seguramente. Uno de ellos: preservar la memoria colectiva de la cultura popular.

Poco a poco fue labrando un papel importante dentro de los sonidos caribeños colombianos. La Mambanegra (2012) es resultado de toda una trayectoria artística. En la agrupación participan Carolina Mosquera Arrechea, Fabio Lucumi y han colaborado Maite Hontele, Eddy Martínez y Chinito Escobar. La Mambanegra creó un nuevo género conocido como break salsa, una combinación de hip hop, funk y salsa neoyorkina de los setentas.

Vélez también fue líder de La Mojarra Eléctrica y ha participado en agrupaciones como Manteca Blue y The Latin Corner. Sus influencias artísticas indagan muchos ritmos, géneros y tendencias. Irakere es uno de los grupos que se reconocen fácilmente dentro de sus preferencias, pues el potente sonido del saxofón y la percusión africana cumplen su papel detonante en el escenario.

Cuando se le pregunta a Vélez sobre la verdadera historia de La Mambanegra, él suele sonreír jocosamente. Sabe que una buena historia o muchas buenas historias sobre su banda generan cierto misterio entre más de un desprevenido. La versión casi siempre cambia y la magia está allí, en saber contar. Sin embargo, todas las versiones tienen algo en común: la mambanegra es una flauta traversa que tiene el poder de recuperarle la memoria a aquellos que la tocan. A cambio de esto, la flauta guarda la historia de cada una de esas personas.

Según cuenta Vélez, esta flauta mágica viajó hasta La Habana para reposar en las manos del legendario músico cubano Chano Pozo en 1934. Lo curioso es que la historia de la flauta está ligada a una especie de misión que le encomendó su bisabuelo, un personaje que paseaba por el barrio Obrero de Cali. El mensaje de Jacobo con este relato es claro:

“Una manera de contar la historia es reinventándola, de hecho esa es la historia, una versión de la verdad sobre el pasado”


El enfoque audiovisual del grupo es sumamente importante, pues los personajes que se cruzan entre los videos son los que protagonizan cada una de estas historias. Vélez reconoce que los videos de “El sabor de la guayaba” y “Compostura” tienen influencias visuales de Taxi driver, Pulp Fiction y Snatch: cerdos y diamantes. Los personajes, los atuendos, las ideas, el arte y la organización de los escenarios es lo que más engancha.

El reconocido saxofonista, que ha paseado por ritmos del atlántico y del pacífico, actualmente hace parte de Pacifican Power, un grupo conformado por músicos que abanderan el sabor de la música del pacífico colombiano como Nidia Góngora, Esteban Copete y Alexis Play. Este proyecto no lleva más de 6 meses y ya tiene dos sencillos que están en proceso de grabación recientemente.

“Vení” y “Tambo’” son los dos temas que serán lanzados en poco tiempo al público en general. Pacifican Power, como otros de los proyectos en los que ha participado, representa con sagacidad la “revolución de la música latina”, eslogan con el que Vélez ha descrito la música que hace.


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Por Daniela Tejada

Agradecimientos especiales a La Espiral de la Caracola, productora.

A continuación mira la entrevista a Jacobo V.

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